TIPOS DE KEFIR

kefir

En el momento que surge el concepto de lácteo es irremediable pensar en productos como la leche, los yogures o el queso, pero debemos recordar que el Kéfir forma parte de ese conjunto, ya que, como habrás leído en el artículo anterior, se basa en una fermentado probiótico, es decir, un proceso bioquímico en el cual actúan microorganismos capaces de otorgar beneficios al consumidor. Tal y como afirma la nutricionista Itziar Digón: ‘’El Kéfir tiene una textura similar al yogur líquido y sus bacterias son muy beneficiosas para la salud, además, se puede preparar fácilmente en casa’’.

Ahora bien, existen tres tipos distintos de kéfir; de leche, de agua y de té o kombucha, el cual se trata de una bebida fermentada con un toque ácido. Es necesario destacar que en los tres casos se trata del mismo Kéfir, sin embargo, está adoptado a distintos medios, por lo tanto, los beneficios no varían según el medio en el cual lo combinemos.

A continuación, te presentaré, de una forma relativamente individual, los tres tipos de Kéfir.

¿QUE ENTENDEMOS POR KEFIR DE LECHE?

El kéfir es un alimento bastante popular que suele prepararse en leche o agua, no obstante, el método más popular es el conocido Kéfir de leche.

Tal y como he mencionado anteriormente, los beneficios del Kéfir no varían, pero el medio en el cual se elabora puede aportar unas propiedades extras, tales como, en este caso de la leche, calcio, magnesio o vitaminas del complejo B y vitamina K. Además, a causa de sus aminoácidos, es una potente fuente de aporte proteico.Su preparación es muy sencilla y se puede resumir en apenas tres pasos. En primer lugar, deberás incorporar el nódulo de Kéfir de leche en un envase de vidrio, seguidamente, incorporarás leche a temperatura ambiente y agitarás el envase, finalmente, lo dejarás reposar en un lugar oscuro durante y fresco durante unas 24 horas. Seguramente, estés pensando con qué utilidad culinaria se aplica este producto, pues bien, alguno de los ejemplos que te recomiendo son: queso kéfir, sour cream, muffins…

¿SIRVE CUALQUIER TIPO DE LECHE?

Cuando hablamos de leche, actualmente, lo entendemos como un término muy general, pero todos los tipos sirven…

La respuesta es afirmativa, pues las combinaciones más destacables se centran en la leche de cabra, de vaca o de soja. Sin embargo, es importante remarcar las propiedades que se obtienen con la leche de cabra, ya que contiene menos grasas que la de vaca, potencia el sistema inmunológico, ayuda a reducir la lactosa y mejora la digestión. Además, mención especial a la leche de soja, debido a que, al tener un origen vegetal, llega a ser más saludable y su combinación te reportará 3,3 gramos de proteínas por cada 100 gramos de soja que utilices.

Como podéis observar, son muchas diversas las combinaciones que podemos utilizar, sin embargo, nos dejamos en el tintero otras, como la leche de avena, de almendra, de coco, de arroz… No obstante, las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y las personas con problemas inmunológicos o intolerantes a la lactosa deben tener precaución y evitar el Kéfir de leche.

Finalmente, os quería comentar que, de los tres tipos de Kéfir, el Kéfir de leche es el más delicado y complicado de cuidar, pero estos sencillos pasos te puede resultar muy útiles:

  1. No dejarlo en ambientes que superen los 25º o sean inferiores a 18º grados.
  2. Ubicarlo en lugares oscuros y frescos.
  3. Observar que no haya nódulos de kéfir amarillentos al preparar el producto.
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¿QUE DIFERENCIAS APORTA EL KEFIR DE AGUA FRENTE A LOS DEMAS?

En este caso, la combinación se realiza con agua azucarada para mantener las funciones vitales de las bacterias.

Los nódulos de Kéfir de agua son diferentes a los de leche, ya que son transparentes frente a la tonalidad blanca de los Kéfir de leche.

La forma de elaboración es la misma que con el Kéfir de leche, en este caso, colocar el agua azucarada a temperatura ambiente en un recipiente de vidrio y añadir el Kéfir. Después, dejar reposar durante 24 horas y probarlo, en el caso de estar demasiado dulce se recomienda dejarlo 24 horas más, esto depende del gusto del consumidor (no aconseja más de 3 días, ya que adquiere un sabor bastante fuerte).

Es necesario remarcar las diversas diferencias entre el Kéfir de leche y de agua, debido a que, respectivamente, uno es considerado un alimento completo y el otro una bebida. Así pues, las principales diferencias son:

  1.  Ayuda a combatir enfermedades gastrointestinales.
  2.  Ayuda a combatir enfermedades inflamatorias, el asma, la artritis y úlceras.
  3.  Previene el cáncer, la hipertensión arterial y el estreñimiento.

No, el Kéfir no cura el cáncer u otras enfermedades similares, sin embargo es capaz de proporcionar unos beneficios saludables, gracias a la intervención de los microorganismos, que pueden prevenirlas.

¿ES POSIBLE REALIZAR KEFIR DE AGUA SIN AZUCAR?

La respuesta, en cierta medida, es afirmativa, porque existen otras alternativas al azúcar tradicional (el azúcar es necesario para la supervivencia de las bacterias), por ejemplo, el agua de coco, el cual aportará un delicioso sabor.

 Aquí tenéis un video de Yo Soy Fermentista para que podáis hacer Kefir de leche casero.

¿ENTONCES,KEFIR DE LECHE O KEFIR DE AGUA?

Ambos tipos son beneficiosos para el organismo, sin embargo, el Kéfir de leche contiene una gran cantidad de propiedades basadas en las proteínas, grasas y vitaminas y, en cambio, el Kéfir de agua no contiene lactosa (ventajoso para personas intolerantes) y ofrece propiedades con efectos preventivos frente a diversas enfermedades.

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¿SI PUEDO HACER KEFIR DE AGUA,PUEDO ELABORAR UN TE?

Sí, claro. Para poder llevar a cabo un Kéfir de té es necesario disponer de nódulos de Kéfir de agua, los cuales se pueden obtener al elaborar Kéfir de agua o comprándolos por Internet.

El Kéfir de té es el más popular entre los amantes de las bebidas protónicas, ya que ofrece muchas propiedades y es muy sencillo de elaborar. Ya verás que, al terminar de leer esto, tendrás ganas de incorporar el Kéfir en tus tés favoritos.

Su elaboración es tan sencilla como preparar un té azucarado (ya sea negro o verde) y añadirle los nódulos de Kéfir de agua. Ahora bien, los beneficios que aporta, en este caso, provienen de tres fuentes diferentes; al Kéfir, el agua azucarada y el té. De esta manera, se trata de la bebida no láctea con más propiedades que podemos encontrar.

Las propiedades que ofrece el té de Kéfir son variadas, desde diuréticas, medicinales, curativas, preventivas o hasta regenerativas. En primer lugar, permite combatir el estreñimiento y facilitar la digestión. Además, ayuda a eliminar toxinas y prevenir la indigestión. Cabe destacar que contiene propiedades que agilizan el metabolismo, la cual cosa previene la obesidad. La cosa no acaba aquí, pues el té de Kéfir ofrece diversas vitaminas, minerales y antioxidantes provenientes del té que utilicemos. Sin embargo, no debemos olvidar las funciones de prevención de enfermedades como la diabetes y la anemia, además de ayudar a equilibrar el nivel de azúcar y mejorar la tensión y la concentración.

Finalmente, como dato curiosos, es necesario remarcar que, y se suele confundir bastante a menudo, el té de Kéfir y la kombucha son diferentes, ya que el Kéfir tiene más equilibrio en la concentración de bacterias y levadura, mientras que la Kombucha tiene una concentración más elevada de levadura.

Hasta aquí los tres diferentes tipos de Kéfir que podemos encontrar o elaborar. Ahora es tu turno, ¿Ya has probado los tres tipos de Kéfir? ¿Crees que uno es mejor que otro? ¿Has tenido dificultades para encontrar o elaborar los nódulos? Cuéntanos tus experiencias y/u opiniones en los comentarios de abajo.

Espero que hayas disfrutado de la lectura, ¡Nos vemos en el próximo artículo!

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